“La perla”, de John Steinbeck

John Steinbeck pertenece a la llamada “Generación perdida”, un grupo de escritores norteamericanos – Hemingway, Dos Passos, Faulkner, etc – que vivieron la Primera Guerra Mundial, extrayendo de ella un poso de amargura que se traslada a sus obras.
“La perla” es una de las mejores novelas de Steinbeck. Viene a ser una alegoría social, que nos muestra la enorme dificultad que supone para el pobre salir de la miseria, ya que la sociedad se lo impide frontalmente.

Steinbeck (Salinas, California,1.902 – Nueva York, 1.968) es uno de los más grandes narradores contemporáneos de Estados Unidos. Pertenece a la llamada “Generación perdida”, cuya máxima figura fue William Faulkner, y en la que se incluyen también Dos Passos, Hemingway, Scott Fitzgerald, etc.

John Steinbeck

John Steinbeck

Este grupo de novelistas, marcados por los horrores de la Guerra de 1.914 y lúcidos ante la crisis de su país, muestran su desengaño y su oposición rupturista ante su sociedad, y, a la vez, llevan a cabo una profunda renovación de la narrativa. En efecto, el siglo XX contempla una amplísima revolución de las técnicas novelísticas. La obra de Proust, Joyce, Kafka o el propio Faulkner son muestra de ello.

Los narradores renuncian a la omnisciencia reduciendo su punto de vista al de uno o varios de sus personajes; la anécdota se relega a un segundo plano y, a veces, no existe desenlace; se rompe el orden cronológico del relato con “saltos atrás” y otras técnicas; los personajes se someten a revisión, llegándose a la novela de personaje colectivo o incluso a la destrucción del personaje.

Los diálogos disminuyen su importancia para dar preeminencia al estilo “indirecto libre” y al llamado “monólogo interior” (reproducir los pensamientos de un personaje tal cual brotan en su conciencia, sin orden ni corrección sintáctica); la novela acoge elementos de otros géneros, como por ejemplo el ensayo o la poesía (a veces, puede hablarse de “prosa poética”).


Los narradores de la “generación perdida”, como hemos señalado, utilizan -  bajo el magisterio de Faulkner – muchas de estas técnicas. Y, aunque, a veces, fueron minusvalorados por su afición a la vida bohemia y al alcohol, es indudable que su contribución a la novela contemporánea es enorme.

En este contexto debemos situar a John Steinbeck. Su abundante producción muestra una fuerte preocupación por los problemas sociales y una gran curiosidad por la vida en la miseria, donde él encontraba una extraña ilusión y esperanza. De ello se deriva el mensaje de su obra : la vida merece la pena ser vivida. Además, sus novelas presentan una curiosa unidad, ya que componen un cuadro de “vicios y virtudes” coherente, en palabras del crítico Pérez Gallego.

Franz Kafka

Franz Kafka

A título informativo, podríamos citar algunas de sus mejores obras. “De ratones y hombres” cuenta la historia de George y el ingenuo Lennie, acusado injustamente de una violación, hecho que convertirá sus vidas en una continua huida. “Las uvas de la ira”, quizá su mejor novela, se centra en la peregrinación hacia California de unos humildes campesinos que buscan la “tierra prometida” y encontrarán algo mucho peor que lo que dejaron atrás : es una alegoría del destino del hombre : su imposible búsqueda de felicidad. “El omnibús perdido” es igualmente una imagen del mundo, donde conviven amor y odio. “Jueves, dulce día” cambia el pesimismo del autor, pues un hombre, Doc, se enamora y consigue la mujer que necesita…….

“La perla”, publicada en 1.947, es igualmente, uno de sus mejores relatos. Su argumento es sencillo : Quino, un pescador pobre del sur de California, y su esposa están desesperados buscando el modo de conseguir dinero para curar a su hijo, Coyotito, que ha sido mordido por un escorpión. Un día, mientras pesca, encuentra una perla de gran tamaño y muy hermosa. Quino ve en ella la posibilidad de salvar la vida de su hijo.

Pero esa joya, que debía traerles la felicidad será el motivo de su desgracia, pues da lugar a las más sucias ambiciones : primero la codicia se apoderará del médico y el cura, que intentan ganarse al pescador, y más tarde, los especuladores de objetos preciosos les harán la vida imposible.

Entrada a la Universidad de Stanford

Entrada a la Universidad de Stanford

Quino y su esposa huyen, después de que su casa sea quemada, y se refugian en las montañas ; pero hasta allí son perseguidos y su hijo asesinado. Entonces toman la decisión de volver a arrojar la perla, motivo de sus desgracias, al mar. El objeto que iba a traerles la felicidad sólo les ha traído desgracia. La moraleja no puede ser más obvia : no hay salvación posible para los humildes. Quino, su esposa y su hijo eran felices a su modo en su miseria y la aparición de la perla ha acabado con esa modesta felicidad.

Para algunos estudiosos, el mundo hostil que se abre ante el pescador tiene resonancias bíblicas. Con su fortuna, el pescador se ha convertido en enemigo de todos : “La noticia despertó algo infinitamente negro y malvado en la ciudad : el negro destilado era como el escorpión, como el hambre al olor de la comida, o como la soledad cuando el amor se le niega”. Parece como si la Naturaleza castigara a Quino por sustraerle la perla. Pero lo que realmente Steinbeck quiere mostrar es cómo la sociedad se alinea frente al pescador, cómo no tolera que ese hombre humilde se convierta de repente en un ciudadano acaudalado.

La perla es, en suma, el símbolo de la imposibilidad del pobre de alcanzar un puesto relevante en la sociedad. Con el precioso objeto, sus desgracias se multiplican, pero basta que lo restituya al mar para que el entorno se olvide de él, puesto que ya no supone un peligro, ya no será el usurpador que quiere incorporarse al mundo de los pudientes. Es en este sentido en el que discurre la simbología de la obra.

La influencia de Joyce se deja ver en este autor

La influencia de Joyce se deja ver en este autor

La misma descripción que hace Steinbeck de la devolución de la perla ya nos parece tranquilizadora : “Quino echó atrás el brazo y lanzó la perla con toda su fuerza. La vieron brillar unos instantes a la luz del sol y luego la salpicadura en el mar, a lo lejos. Permanecieron largo rato con la mirada puesta en el mismo punto”. Es como si nosotros también nos hubiésemos deshecho de un objeto comprometedor.

La novela, escrita en una prosa sencilla, pero excelente, nos ofrece una alegoría social. No hay grandes planteamientos ideológicos, sino una mera intención de que veamos cuál es la situación de los humildes en la sociedad californiana.

John Steinbeck fue Premio Pulitzer en 1.940 y Premio Nóbel en 1.962. Hoy es considerado uno de los grandes narradores del siglo XX y, junto con otros autores, como Jack London o Robinson Jeffers, el narrador de la vida californiana contemporánea.

Imagen John Steinbeck: venta de antiguedades
Imagen Kafka: LSDSL en Wikipedia
Imagen Universidad: Raystorm en Wikipedia
Imagen Joyce: Modra en Wikipedia