El viaje a la Felicidad de Eduardo Punset

El otro día, leyendo unos comentarios que habían dejado en el artículo de una compañera de www.leergratis.com, me sorprendí que le reprocharan el haber escrito una reseña sobre un libro que no le había gustado.

En realidad, las reseñas no todas tienen que ser laudatorias, una reseña no es una alabanza. Y, como es cierto, que hay gustos como colores, es probable que lo que a una persona le parece digno de no haberse escrito, para otra, sea una obra de arte. Yo les aconsejaría que si leen una reseña negativa sobre una obra, o bien, sigan buscando otras reseñas que le beneficie más a la obra en cuestión o bien, vayan directamente a la fuente y la lean, que para eso sí son las reseñas, para dar a conocer o para refrescar la memoria sobre obras, ya sean buenas o malas, ya sean del gusto del autor de la reseña, ya no lo sean.

Y todo esto viene a cuento, porque, como habrán supuesto, la reseña que voy a hacer no va a ser precisamente un panegírico de la obra de Punset. Pero, como queda dicho, si no están de acuerdo, les invito a que busquen más comentarios sobre ella y, todavía mucho mejor, que la lean, para luego poder opinar ustedes mismos.

viaje-a-la-felicidad.jpgEmpecemos por el principio, como debe ser, el título El viaje a la Felicidad, supongo que se debe a que pertenece a alguna serie que sea El viaje a … (de hecho, aquí mismo, en leergratis ya se ha comentado algunos de estos ‘viajes’), porque de otra forma no tendría mucho sentido, ni porque se trate de un viaje, ni porque se consiga la felicidad una vez leído el libro, más bien, lo que se consigue es un aburrimiento atroz y unas ganas espantosas de dar con la contraportada.

Como subtítulo se nos aclara que la orientación va a ser científica (Nuevas claves científicas), quizás el objetivo es bastante complicado, porque lo es delimitar la causa de le Felicidad a un fenómeno puramente científico.

Más tarde, en la introducción, va a afirmar, así a bocajarro, como se suele decir, que hasta el siglo XX, no había posibilidades de ser feliz, pues la esperanza de vida era muy corta: “No había futuro ni, por lo tanto, la posibilidad de plantearse un objetivo tan insospechado como el de ser felices. Era una cuestión que se aparcaba para después de la muerte y dependía de los dioses.

Pero, entonces ¿toda la discusión que desde la antigüedad se ha mantenido sobre este tema de la Felicidad dónde ha quedado, para qué servía? ¿Qué pasó con Aristóteles, con Epicuro, con Platón, Kant, Nietzsche…?

Aristóteles le dedicó gran parte de su filosofía a la explicación de la Felicidad y ahora resulta que no se podía ser feliz porque la media de vida era bastante mediocre.

Aristóteles no niega que se pueda conseguir la felicidad terrenal, sino que dice que es aquello que acompaña a la realización del fin propio de cada ser vivo; es decir, cuando el hombre realiza bien aquello para lo que está destinado, para la actividad que le es propia.

Claro, que como, el alma es la esencia del hombre, la felicidad será más propia del alma que del cuerpo (lo lamento para Punset, pero nada de zonas cerebrales donde localizar la felicidad, claro que Aristóteles escribió hace ya tanto tiempo…), y, seguimos con Aristóteles, como la parte del alma más humana es la intelectiva, la que se ocupa del conocimiento, va a ser ella, precisamente, la que esté orientada a la felicidad, y será el filósofo, que se dedica exclusivamente al conocimiento, al estudio, el que sea más propenso a la felicidad.

Por supuesto que Aristóteles tampoco olvidaba que para ser feliz se necesitaba, además de la virtud y de un alma inclinada al conocimiento, ciertos bienes materiales.

¿Habrá leído Punset la Ética para Nicómaco? Seguro que sí, lo que sucede es que prefiere pensar que todo es palpable y analizable en un laboratorio y desechar todo aquello que sean elucubraciones filosóficas.

Es una pena, porque de esta manera, también ha desechado como probable o como digna de ser tenida en cuenta otra opinión bastante solida sobre la Felicidad, bastante terrenal, por cierto, se trata del concepto de Felicidad que tiene Epicuro.

Epicuro no está dentro de ese grupo que espera una felicidad más allá de la muerte, a espensas de los dioses, por la sencilla razón de que Epicuro no está muy seguro de que podamos esperar algo de los dioses más allá de la muerte.

Para él, la felicidad depende del mismo hombre, es una responsabilidad humana. La felicidad se encuentra en el placer, pero llevado con una actitud de calma y de equilibrio. Placeres del cuerpo y del alma, como la amistad, la búsqueda de la verdad, el conocimiento, pero también una charla con amigos en su Jardín.

¡Pobre Epicuro que no sabía nada de la felicidad en las amebas o en los reptiles!

Decía también Epicuro que no hay que huir de todos los dolores, porque algunos de ellos valen más que el placer, siempre y cuando el placer posterior sea superior al dolor soportado.

Y no creo que sea necesario seguir poniendo ejemplos de cómo la preocupación por la Felicidad sí que ha existido desde que el hombre piensa y que no todos han creído que la felicidad hay que dejarla para que la repartan los dioses como premio.

Volviendo a lo del dolor de Epicuro, para Punset, la felicidad es incompatible con cualquier dolor, pero, va más allá, y, para mi gusto, se le va la mano, al afirmar cosas como estas: “Algunos individuos sufren todos o casi todos los embates del temporal genético, llenando las páginas de los antiguos bestiarios y el catálogo de las mutaciones más dolorosas: un gen que deja de producir la hormona llamda leptina, a causa de una mutación, condena a una obesidad irremediable a su portador; un defecto en los cilios que propulsan a las células y conteda al feto a la esterilidad (…); el síndrome de la seudoacondroplasia deja intacta la vitalidad del organismo pero reduce el tamaño de los miembros a la condición de enano. Otros individuos, en cambio, parecen preservados por la suerte hasta poblar las aldeas y ciudades de seres inasequibles al desaliento, porque son portadores de un equilibrio básico y congénito que les predispone, en mayor medida que al resto, a la felicidad. A la felicidad y, tal ve, a la belleza por los mismos motivos.”

En fin, que según Punset una persona enana o fea no puede ser feliz, yo conozco personas enanas felices e infelices, personas feas, felices e infelices, personas altas felices e infelices y personas hermosas felices e infelices.

Quizás es que va a ser verdad eso de que la felicidad no es del todo hormonal y reducible a una simple fórmula matemática.

Por cierto, lo de la belleza y la felicidad lo repite en varias ocasiones, dejando bien claro que para ser feliz se ha de ser bello. Sin comentarios.

Habría que hacer, además, varias puntualizaciones que una descubre al leer este libro, en primer lugar, no hay científico digno de mencionarse, si no ha nacido hablando la lengua de Shakespeare. Por supuesto, y por no sé qué regla de tres (dicho sea de paso, Punset intenta explicarlo, pero no es muy convincente y para nada objetivo), la glándula (la amígdala) que está encargada de conseguir que seamos felices sólo funciona bien si se vive en un país económicamente liberal.

El estilo de Punset no creo que le consiga nunca un premio de literatura, cosa que tampoco creo que persiga, pero lo que sí pretende es ser claro y está bien lejos de ello, entre un vocabulario seudocientífico, con un léxico que pretende ser especializado, sin definiciones cuando son necesarias, y una redacción algo farragosa, llena de continuas referencias que no aportan nada al tema tratado, contradicciones y disertaciones sin mucho fundamento.

La obra, fuera ya de toda polémica, está dividida en ocho bloques, que se corresponden con un capítulo cada uno, así el capítulo uno, hablará sobre los gastos de mantenimiento que supone la felicidad; el cap. 2, la felicidad en las amebas, en los reptiles y en los mamíferos no humanos y cuánta relación tienen con nosotros, el cap. 3, sobre la transitoriedad de la emoción relacionada con la felicidad; cap. 4, se supone que analiza los factores internos de la felicidad y agrega el concepto de ‘la tristeza maligna’; el cap. 5, se ocupa de los factores externos de la felicidad; cap. 6, vuelve sobre el mismo tema, pero ahora tratando las causas externas de la infelicidad en las sociedades complejas (desde las hormiguitas hasta los hombres, todo cabe); en el cap. 7, de nuevo, las causas externas, pero ahora sobre la felicidad programada (comida, sexo, drogas, alcohol, música y arte); y, por último, llegamos a la cumbre en el cap. 8, con la ansiadísima fórmula de la felicidad.

Y, para los que están interesados en conocer la fórmula perfecta de la felicidad, reducida casi a una ecuación matemática, aquí se la dejo:

La Felicidad es igual a E (M+B+P) dividido por R+C, donde E es la emoción al comienzo y al final del proyecto; M, el Mantenimiento y atención al detalle; B, el Disfrute de la búsqueda y la expectativa; y, P, las relaciones personales; R son los factores reductores y C la carga heredada.

Pura y sencillamente matemática ¿será realmente así, será la Felicidad algo tan puramente científico, explicable sin necesidad de ningún argumento filosófico? ¿No sería más adecuado buscar una explicación que incluyera además otros factores menos científicos?

Ya hay 35 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • Rubén
    03 jun 2008

    Me parece que simplemente no has entendido el libro

  • 06 jun 2008

    Puede ser. También puede ser que no me parece buen libro. Ambas cosas pueden ser.

  • Luis
    23 nov 2008

    Supongo que estará relacionada con la salud muy ligada a la edad

  • chussitta
    07 ene 2009

    Aristóteles era muy sabio pero era humano y como tal no era perfecto. Punset es muy sabio y normalmente (por no decir en todas sus intervenciones públicas tanto en prensa como en televisión así como en su literatura) esmuy coherente a la hora de tratar cualquier tema basándose en argumentos empíricos. Y en el caso de que se trate de alguna hipótesis así lo confirma. Al igual que el primer comentario cosidero que no hay comprendido el significado de este libro. Seguramente una segunda lectura, quizá más pausada te ayudaría a entender mejor a Eduardo Punset y desanclarte un poco de los libros filosóficos canónicos que ya hace “algún tiempo” que se escribieron. Porque…. creo, si no recuerdo mal, que estamos en el siglo XXi y la ciancia ha avanzado un poco más desde los tiempos de Aristóteles y compañía.

  • Inma
    08 ene 2009

    Chusita, está bien que me digas que no he entendido a Puset, puede ser, pero, por favor, no compares a Purset con Aristóteles, al menos, no en público, no sea que piensen de ti que eres una inculta por decir que los filósofos antiguos hay que olvidarlos, alegando para ello que vivimos en el siglo XXI… por favor, ¡qué cosas!, si todos los seguidores que siguen a Purset piensan igual, qué malo, qué malo es entenderlo, mejor seguir sin entenderlo.
    Nihil novum sub solem, y perdón por escribir en latín, un idioma que ya no se habla (con risitas irónicas…). ¡Viva la cultura!

  • Inma
    08 ene 2009

    quise decir Punset, porque es que ciertos comentarios te hacen hasta que se trabuquen los dedos en las teclas.
    Saludos cordiales, siempre.

  • juan
    13 ene 2009

    Me encanta, de verdad, me encanta cuando se cuestiona a una “autoridad”, y es un ejercicio que deberíamos hacer todos…

    Pero sólo una cosa que reprocharte Inma, sin ánimo de ofender, pero sabrás que después de Aristóteles, le siguieron muchos otros, y una buena parte de estos llegaron a conclusiones opuestas a las de él. Antes viajaban en carromatos ahora en aviones “supersónicos”. Dudo que llegasen a existir los aviones sin haber existido primero los carros, pero ahora están desfasados, han perdido la carrera evolutiva. Espero que sepas entender la comparación y no te vayas por las ramas… De todos modos, repito, que me encanta el cuestionamiento de verdades, que sólo son verdades por haber sido dichas por una “autoridad”…
    No pretendo ofender a nadie, si así es el caso, disculpas…

  • anita
    02 may 2009

    Estoy de acuerdo en que la felicidad no es algo copletamente cientifico. Además la felicidad es efimera. La felicidad es algo abstracto y que es dificil de determinar, por eso mismo no depende solo de la ciencia.

  • Pajas, pajas tus críticas. Suenan a ponerse descular hormigas en un avispero.

  • Anónimo
    09 ago 2009

    ¿”La felicidad es cosa del alma”…?

    ¿Qué evidencias tienes de que el alma exista? Ninguna. Sin embargo, evidencias de que los sentimientos son reacciones químicas alojadas en el cerebro hay las suficientes, ergo la felicidad puede también ser tratada por la ciencia.

  • Hola Anónimo,

    Tu escepticismo no te permite diferenciar realidades con “sentimentalismos literarios” si así lo quieres llamar. Si, la felicidad puede ser cosa del alma por más que se pueda explicar a través de la ciencia, simplemente hay que remitirse a las sensaciones que a nosotros nos causan algunas pequeñas cosas…

    Saludos,

  • Víctor
    26 nov 2009

    Efectivamente, el libro se llama “el viaje a la felicidad” porque es parte de una trilogía, con “el viaje al amor” y otro del cual no me acuerdo el nombre y que todavía no está publicado

  • rocio
    29 ene 2010

    apenas comencé a leer esto me infarte de la risa
    no puedo creer que aun existan mujeres tan controladas por sus hormonas
    usted buscaba defender a su amiga
    lo único que logro es dejar en claro es su poca objetividad
    la entiendo como mujeres somos muy pasionales.

    cariños y masajes de relax para usted
    lo necesita.

  • lani
    02 feb 2010

    DIsfrute de la lectura de la critica al libro como del mismo libro y de vuestros cometarios. Viva por sitios como estos siempre aportan y presentan diferentes opticas!

  • Jordi
    03 feb 2010

    Ciertamente, entiendo que pueda llegar a ‘cansar’ el ‘estilo’ de Punset, pero me cuesta comprender el porque de tus divagaciones. El libro parte de la actualidad no porque se equivoque sino porque lo pretende. No es un libro de pseudociencia, es un libro por y para la ciencia siguiendo la estela de otros escritores científicos (aunque Punset aquí solo ejerza de ‘transmisor’). Aqui el sentido de la palabra es científico, pura y llanamente, se trata de la praxis antropomorfica y la techne en términos filosóficos, la metafisica del pasado (respecto de la felicidad) no dejan de ser teorias pseudo cientificas carentes de método cientifico. Es como reprochar a Carl Sagan por hablar del Cosmos en terminos cientificos actuales o reprochar a Stephen Hawking al hablar de los agujeros negros o de los atomos y no mencionar a Aristoteles.

  • Por una vez debo estas en total oposicion a punset, la felicidad no depende de factores externos, la felicidad es un sentimiento abstracto y no se puede medir, ademas que cada persona es feliz de distintas maneras, no tiene por que estar relacionada con el placer, es decir el placer te hace estar feliz durante un instante, pero puedes ser feliz sin ningun tipo de placer (creo que confunde felicidad y euforia)

  • Ana
    14 abr 2010

    Pues a mi no me ha aburrido para nada el libro, de hecho, yo pienso que si te ha hecho escribir toda esa parrafada de ahí arriba algo te ha gustado, porque te ha hecho reflexionar sobre algo tan escurridizo como qué es la felicidad.

  • mjose
    20 abr 2010

    hola!
    estoy deseando leer el libro. me ha encantado conocer este sitio. no me pierdo redes, me encanta cada reportaje que veo en la tele, cada entrevista en la radio y leo todas las secciones publica q llegan a mis manos. me he sentido feliz leyendo todos vuestros comentarios, desde aristoteles hasta punset me supongo q la felicidad sea lo mismo, ser capaz de atrapar esos momentos fugaces q pasan a nuestro lado y q cuando estamos ocupados en otras cosas no somos capaces de ver. un saludo

  • Santy
    10 jun 2010

    Siento decirte que tu opinión no es más que fruto del desconocimiento sobre el pensamiento de Punset.

    Si, la felicidad, como el amor, son reducibles a procesos físicos y químicos que se producen en nuestro cerebro, y que triste o no en realidad no existen más que en un sentido cultural.

  • 19 jul 2010

    Me encanto este sitio ya lo convertí en favorito,
    La felicidad a diferencia del placer se construye a base de esfuerzo.
    El placer va a los sentidos, la felicidad es una especie de trofeo, haber llegado al final de un camino bastante espinado y superar trampas, obstáculos y llegar a una meta, o cumplir un sueño, son encuentros con esa felicidad rampante que solo se deja atrapar venciendo nuestras múltiples vertientes, permitiéndonos así enfocarnos en lo que realmente queremos. Además la felicidad tiene muchas caras nunca es la misma y siempre es diferente, cambia de semblante a cada instante, y a cada momento.
    El instante de placer pasa…
    El placer de amar es eterno… G.T

  • cristina
    18 ago 2010

    Me llama la atención que Punset esté en contacto con personas que realizan experimentos en poblaciones y que pongan a prueba a los individuos para determinar qué puntos comunes existen entre ellos. Es una manera objetiva de aproximarnos a la verdad. Creo personalmente que tiene una bonanza y energía interiores admirables. Redes asimismo es para mí un programa bastante interesante. Las claves de la felicidad y de la infelicidad probablemente se encuentren el el mismo ser humano y en su modo de entender la vida.
    Mis felicitaciones a los científicos e investigadores.

  • Gustavo
    11 sep 2010

    Recuerdo una conferencia donde punset decìa que la felicidad lo había aprendido de algùn modo de su engreída, una perrita llamada pastora. Nada cientìfico a simple vista; se hablaba de los sentimientos de los animales y que era posible que el can que estuvo muy cerca al hombre haya aprendido ese sentimiento. Científicamente no comprobado por ello es válido la neurociencia que nos aproximaam conocimiento y a la sabiduría para explicar la felicidad y otros asuntos del ser.

  • PIYAYO
    09 oct 2010

    En este mundo anodino, sera la combinación de elementos físicos y subjetivos, la que confiera a cada individuo la suya propia.
    Por lo expuesto, nos encontramos ante siete mil millones de felicidades, tantas como individuos sobre la faz de la tierra. Aunque he de decirles que un servidor no los ha contado. Me baso en una mentira mas de los poderes establecidos; los censos de los estados.
    En otro orden de cosas, decirles que tan solo soy un viejecito, renegro y chicuelo, con la mirada de gallo, pendenciero y con hocico de raposo tiñoso. Por tanto, no pierdan tiempo en alabarme o criticarme, pues, mi felicidad empieza por no hacer ni p… caso a los comentarios de la gente.

  • Afrodita77
    14 oct 2010

    La felicidad es algo demasiado complejo para generalizar y el tipo de personas es tan amplio com el universo. Mientras que unos son felices con nada otros son infelices con todo. Sería muy arriesgado buscar la fórmula de encontrar la felicidad, más que nada porque lo que para unos funcionaría, para otros no. No creo que tenga ninguna clave científica. La felicidad está en uno mismo y supongo que es una forma de entender la vida. Pienso que es algo más espiritual que científico. Por cierto, me he leido el libro.

  • Jose
    05 nov 2010

    Estoy con Ruben, simplemente no has entendido el libro.
    Deberías leer también “El Alma está en el Cerebro”. Y sobre todo olvidar la falsa división entre cuerpo y alma, y desaprender un montón de prejucios que nos han inculcado desde la cuna.

  • Miguel
    14 nov 2010

    Está bastante bien tu comentario, pero debo decir que tu misma te das la espalda. Simplemente con decir el subtitulo del libro (las nuevas claves científicas) creo que ya se desdeñan factores como el “alma” o un tratamiento más filosófico, que seguramente era lo que te buscabas encontrar. Me remito a “no se le pueden pedir peras al olmo”. Deberías de haber buscado otro libro más místico. Por otra parte, no tolero que digas “seudociencia” ya que el libro realmente es científico hasta no poder serlo más. Deberías, quizás, releer algunas partes del libro, ya que sigo sin encontrar donde Punset dice “los feos y los bajos” son infelices, creo que lo único que trata de decir es que los factores genéticos con los que nacen influyen en mayor o menor medida, y eso es algo que creo que está claro y, reduciéndolo un poco al absurdo, ¿con quién no se han metido en el colegio? ¿O cuánta gente no ha triunfado simplemente por esa “belleza” innata que tiene sin hacer caso a ninguna cualidad más?
    Debo añadir, que si esa alma existe, quizás entonces se podría buscar un poco más en toda la sociedad, porque yo, no la encuentro.
    Aun así, me ha gustado como has escrito tu crítica y en verdad me gustó.
    ¡Saludos!

  • Jenifer
    01 dic 2010

    Si llegaramos a resolver todas las preguntas que nos cuestionamos y las resolvemos adecuadamente, simplemente no existiríamos.

  • Lina Mur
    10 dic 2010

    HOLA! El comentario está bien, pero sé que si tuviera a Punset delante le hubiera ido contestando y justificando cada crítica. Pero yo tengo una duda, si tuvieramos que medir en un test la felicidad, que factores e ítems utilizaríamos para éste? bastante complicado no creen..

  • la gata sobre el tejado de zinc
    15 mar 2011

    siento que más de uno con estas publicaciones y el cerebro que no les funciona correctamente caen en el error de deshacer un matrimonio de más de 25 años pensando en que serán más felices.

  • Pablo
    29 mar 2011

    Buenas tardes.
    Solo quería decirte que no debes (por no decir no puedes) intentar echar por tierra un pensamiento que es fruto de largos años y complejos metodos de experimentación científica directamente sobre el cerebro humano, con simples ideas surgidas de la meditación (por muy profunda que sea) y de la observacion del mundo y en este caso en concreto, del ser humano.
    A mi personalmente me apasiona la filosofía y , dentro de ella, aunque soy mas asiduo a leer filósofos orientales, tambien he tenido contacto (¿y quien no?) con la filosofía occidental, pero tengo que recordarte que las ideas de Aristóteles son ideas de Aristóteles, las de Epicuro son ideas de Epicuro pero las ideas de Punset no son ideas de Punset en si, sino lo que la Ciencia nos dice,la verdad cientifica que él como divulgador científico que es se empeña en contarnosla, nos guste o no, nos parezca menos romantica y mas aburrida, o al contrario a veces, pero a fin de cuentas, la verdad Científica.
    Un saludo, excelente Web

  • ecoteacher
    23 abr 2011

    El trabjo de Punset es adorable, ya que intenta explicar de un modo cientifico los hechos que el ser humano le cuesta entender ya desde los inicios de la razón. Este tipo de obras són de un mérito impresionante y estan para aprender así como aprender a pensar, y por lo tanto estan para leerlas y no para destruirlas.
    Personalmente creo que le tienes mania y que ni te has leido el libro.
    Por lo que hace referéncia a Aristóteles creo que conoces su obra pero no sabes que esta no es una verdad absoluta sinó que no deja de ser un modo de ver las cosas y por lo tanto que se puede debatir facilmente como se demuestra con el simple hecho de comparar dos filósofos ya que todos se consideran válidos pero entre ellos contínuamente aparecen contrariedades. Por lo tanto Punset no deja de tener razon por el hacho de que Aristóteles muestre en su obra que una idea de felicidad que se contradice con la de Punset, ya que cada persona ve las cosas de modos distintos a otras, y por lo tanto es muy lógico que la percepción de felicicidad de Punset no sea la misma que la de Aristóteles, no sea la misma que la mia ni sea la misma que la tuya, ya que la percepción de las cosas varia completamente de la persona que las observa y de la prespectiva en que lo hace.

  • María
    19 jul 2011

    La felicidad para mí,no tiene definición concreta, y es tan amplia,como personas habitan la tierra,tan exacta como el momento que vivimos al intentar definirla.
    Admiro al Sr. Punset desde que tuve el gusto de conocerleen un míten político,no me gusta la política, pero sí muchas de las personas que la practicaban.
    El Sr.Punset, en sus relatos científicos, dice tantas verdades como filosofía hay en su alma.
    Para mí,cuerpo y alma se abrazan con la misma fuerza que…Ciencia y Filosofía, igual que Aristóteles, Epicuro y Punset.Puntos de vista distintos, en momentos distintos e intentando llegar por su camino a la definición de FELICIDAD.
    Hoy soy feliz.

  • María
    22 jul 2011

    Leo por primera vez a Punset y hasta tres veces he tenido que leer el libro para sacar mis conclusiones. La ciencia es el apoyo definitivo para ir entendiendo todo aquello que no era demostrable.
    Ciertamente no es buen escritor de novelas, tampoco lo pretende, incluso creo que a veces se refleja en su escritura la inmediatez de la palabra que necesita ser dicha para que no se pierda la idea y eso hace que no sea limpia del todo su exposición.
    He comprado sus otros dos libros de la trilogía para leerlos este verano. Me encuentro enganchada a sus propuestas y “feliz” cuando me dispongo a su lectura. Un saludo

  • JOSE PIO GARAGATTI ARRIOLA
    25 jul 2011

    Mi saludo cordial a todos Uds. Es agradable apreciar todos los puntos vertidos en los diferentes ángulos personales. Yo soy un fiel admirador de Punsent. Aprecio su criterio cientifista en su necesidad de comunicar(subconsciente)el contexto mismo de nuestra existencia como seres humanos. Quizás para entendernos mejor, sería repetir a Marx: ” somos gente que sabemos cada vez más de menos hasta que lleguemos a saber todo de nada”; por ello, somos poco y mal informados y sobre todo, mal configurados como seres humanos. Queremos ser más papistas que el Papa y más humanistas que Dios mismo. Así por ejemplo,aceptamos a la homosexualidad como algo normal, cuando esta es una enfermedad de la configuración sexual, producto de los cobros de réditos de los subconscientes colectivos y personales de nuestra actual sociedad trastocada. Nos oponemos a la pena de muerte, cuando esta es una actitud universal de oficio como medida de protección ante toda organización vital. Necesitamos evolucionar como seres humanos, por lo que es necesario controlar nuestro poder emocional(dominante)por el cognitivo: entonces sí, comprenderemos fácilmente el concepto de felicidad. Un abrazo al pesto.
    Tauro.

  • Raul
    27 jul 2011

    ¡A mí me encantó el libro! Y también me dieron mucha risa los comentarios de Inma. Habiendo libros mucho más sencillos y tanta revista light, mejor no leer a Punset y menos criticarlo así “en público”.

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