“Caín”, la vergonzosa última obra de José Saramago

“Caín”, la última obra de Saramago puede catalogarse como una vergüenza literaria sin ningún pudor. Su único argumento es “Dios es malo” y se reitera a lo largo de la misma mostrando una inusual protesta infantil contra el catolicismo. Que lo haga un autor novel vaya y pase, pero que un Premio Nobel como Saramago escriba esto, deja mucho que desear.

"Caín, de José Saramago"

"Caín, de José Saramago"

Hablar de la “Caín“, la última novela de Saramago podría dar para mucho, pero en opiniones personales más que sobre la propia obra. Para resumir podría decir que de haber sido parte del jurado que le entregó el Premio Nobel en 1998, hoy en día y tras leerla me estaría auto-exiliando en la Luna, en el desierto del Gobi o en alguna isla oceánica con un volcán, orando para que el mismo entre en erupción.

Si, definitivamente “Caín” ingresa en mi lista de los peores libros de la Historia pues es una muestra clara que, salvo contadas excepciones, el darle un premio a alguien automáticamente hace que baje su calidad. Y esto sucede en escritores, actores y por que no, jugadores de fútbol. En el caso de este autor ya se podía prever tras su obra “La Caverna“, una burda imitación a la famosa “Alegoría de la Caverna” de Platón.

No me gusta criticar por criticar y no suelo hacerlo salvo casos que me exasperen como “El Delfín” de Sergio Bambarén, pero tras leer la obra de Saramago el anterior hasta cobra valor propio pese a ser una copia. “Caín” es directamente una vergüenza literaria, con la misma calidad de escritura de un chaval enfadado con la vida y acusando a Dios de ello pues la novela lo único que dice en todas sus páginas es: “Dios es malo, muy malo“.


Quizá se le han subido la fama y el premio a la cabeza y tras creerse un semi-Dios al saber que de todos modos venderá millones de ejemplares, ha escrito aquí algo que debía estar guardando desde su infancia, su desprecio a la Iglesia Católica y por ende, al catolicismo en si. Claro, esto es un llamador a las ventas pues lamentablemente está de “moda” y sinceramente aburre ver que se torna en el centro de atención de cualquier cosa.

Caín” es una reescritura del Antiguo Testamento pero con un objetivo muy bien definido, condenar a Dios, mostrándolo como un ser arbitrario, malvado y que no tiene nada bueno para ofrecer a los hombres. De hecho, a lo largo del libro Caín se encontrará con Noé, Abraham y tantos otros personajes bíblicos con un único argumento, decirles que Dios es malo. Y nada más.

Caín, el personaje central de la obra de Saramago

Caín, el personaje central de la obra de Saramago

Me gustaría poder profundizar sobre la obra, hacer una reseña más extensa, pero lamentablemente es sólo eso lo que aquí encontramos y todo el argumento que posee. Nada más nos ofrece.

Sinceramente me sorprende este libro pues podría ser esperable de cualquier ser humano normal con ganas de vender muchas obras ya que criticar a la Iglesia es un plus muy importante en este tiempo y seguramente no les quede tan mal. Pero que un Premio Nobel, con la trayectoria de José Saramago escriba esta vergonzosa niñería, es lamentable.

Y pensar que Borges nunca fue galardonado con ese premio…

Imagen portada: Alfaguara
Imagen Caín y Abel: Jan Arkesteijn en Wikimedia