Los cuentos de terror de Edgar Allan Poe

Uno de los más grandes cuentistas, acaso el mejor, Edgar A. Poe significa para muchos el cuento de terror en su estado puro. Imprescindible.

El escritor estadounidense Edgar Allan Poe es considerado uno de los genios de las historias de suspenso y terror. Aunque también conocido como un escritor romántico, es llamado el “Padre del Cuento de Terror Psicológico y del Relato Corto” en su país. Además, trabajó en el relato detectivesco y las historias de ciencia ficción. Por ello, la novela gótica fue renovada gracias a la labor de Poe.

Los relatos de suspenso y terror fueron recopilados en la obra “Cuentos Completos”. El texto original tiene 67 cuentos que Edgar Allan Poe dio a conocer a lo largo de sus cuarenta años. Aunque escribió cada uno en diferentes momentos de su vida, él mismo dijo que “esa característica, escribir a largos intervalos, le permitió mantener la unidad de todo el texto”.

En los primeros relatos se aprecia la influencia de la metafísica, el interés en demasía por el terror y la preferencia por el análisis. Es por ello que en los cuentos, el autor explica al detalle la planificación de cada crimen o el motivo de la muerte de alguno de los personajes. En los relatos finales, el gusto por el terror ya no es evidente, sino que Poe prefiere dar a conocer sus indagaciones del pasado y el futuro. Los cuentos muestran la influencia que tiene del paisaje, los relatos grotescos y las ilustraciones bastante creativas.

Entre los cuentos de terror destacan El pozo y el péndulo, El gato negro, El corazón delator, La cita, William Wilson, El Hombre de la multitud, Manuscrito hallado en una botella, La caja oblonga, La verdad sobre el caso del señor Valdemar, El entierro prematuro, El retrato oval, La máscara de la perversidad, Un descenso al Maelstróm y el Tonel de amontillado.



Los relatos considerados como sobrenaturales son La caída de la Casa Usher, Eleonora, Ligeia y Berenice. Entre los metafísicos sobresalen Una Mellovra tauta, Revelación mesmérica, El coloquio de monos, El poder de las palabras y La conversación de Eiros y Charmion. Los relatos analíticos tienen como representantes a La carta robada, El escarabajo de oro, El misterio de Marie Rogét y Los crímenes de la calle Morgue.

En relación a los cuentos en los que hace alusión al pasado y al futuro, destacan Mellonta Tauta, La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall, Conversación con una momia, Von Kempelen y su descubrimiento, El camelo del globo y El cuento mil y dos de Scheherazade. Los relatos que hacen referencia al paisaje se aprecia en La esfinge, El dominio de Arnheim o también conocido como el jardín-paisaje, La isla del hada, El cotagge de Landor y un complemento de “El dominio de Arnheim”.

Los cuentos finales de Edgar Allan Poe exaltan lo grotesco y pintoresco, esta característica se aprecia claramente en El hombre-camaleopardo, El Ángel de lo singular, Cuatro bestias en una, Extravagancia, El duque de l’Omelette, El Rey Peste, Cuento que nada tiene que ver con el Blackwood, Relato en el que hay una alegoría, El aliento perdido, Cuento de Jerusalén, Por qué el pequeño francés lleva la mano en cabestrillo, El hombre que se gastó, Mixtificación, Un relato de la reciente campaña contra los Cocos y los Kickapoos, Cuento con moraleja, Tres domingos por semana, Nunca apuestes tu cabeza al diablo, Tú eres el hombre, El sistema del doctor Tarr y del profesor Fether, Bon-Bon, El diablo en el campanario y Los anteojos.

Poe no es ajeno a la sátira de la época y decidió que algunos de sus relatos tengan este contenido tan singular. Cuentos como El hombre de negocios, Autobiografía literaria de Thingum Bob, El timo, Los Leones, Cómo escribir un artículo a la manera del Blackwood y Una malaventura. Los diferentes relatos son de todos los géneros y esa característica es un motivo más que suficiente para ser parte de cada una de las historias de suspenso y terror.

Para aquellos que no gustan de estos temas, la preferencia por “Cuentos Completos” se da por el gran nivel artístico de cada uno de los relatos y el equilibrio del autor a la hora de dar a conocer las historias. La imaginación de Poe, desde luego, es una de las más admiradas a lo largo de todos los tiempos. Se le considera como un maestro del misterio, ya que tuvo la habilidad de recrear escenas increíble, muchas veces con fantasmas y acciones perjudiciales.

El aspecto técnico también sobresale en el autor estadounidense. Los estudiosos del género opinan que Poe supo dominar el tiempo en cada uno de sus relatos y, además, el ritmo de las narraciones. Desde luego sobresalen el género terrorífico junto al fantástico. Inclusive, recibió un premio de literatura por el ya mencionado “Manuscrito hallado en una botella”.

Lectores de todos los tiempos y las edades están encantados por cada uno de los cuentos, a pesar de que en la mayoría, el escalofrío y el miedo suelen ser las dos reacciones en el primer momento. El simbolismo es de lo más oscuro y ese misterio es lo que acrecienta el interés por la obra. La habilidad para transmitir esas sensaciones es la principal característica de Poe.

Para ello, la mayoría de los sucesos acontecían en un solo lugar, ya que ese solo recinto podía albergar todos los detalles de los crímenes, suicidios, investigaciones y demás actividades que eran necesarias en el género. Fácilmente, Poe podía abandonar los elementos que no tenían mucho interés. Esto se refleja en el primer cuento que dio a conocer: Metzengerstein.

El relato es una muestra del trabajo desarrollado por el autor entre la novele de tipo gótica y el moderno relato terrorífico. En este cuento se utilizan elementos puramente románticos, pero el detalle es que no se cuenta el pasado de la familia que queda en la ruina. Tampoco muestra alguna historia de amor o algo parecido. Desde el principio hasta el final, el cuento es una historia de espanto y fatalidad, por más que haga uso de los pasajes románticos. Otros elementos que utilizaba Poe eran la verosimilitud y la originalidad. Junto a su imaginación, fueron los tres fundamentos para crear relatos de gran valor literario y artístico.

Foto 1 en flickr
Foto 2 en flickr