Aimé Césaire

El 17 de abril de 2008 falleció a la edad de 94 años el poeta Aimé Césaire, un hijo de Martinica que enarboló las banderas del anticolonialismo en su activa vida política e intelectual. Su principal obra poética se encuentra reunida en el libro Cuaderno de un retorno al país natal.

aime_cesaire11912.jpgUna afección cardiaca severa causó la muerte el 17 de abril de 2008 del poeta martiniqués Aimé Césaire. El denominado Padre de la negritud tenía 94 años de edad, y recibió homenaje póstumo en Fort-de-France, Martinica, ciudad de la que fue alcalde durante un largo período comprendido desde el año 1945 hasta el 2001.Allí sus restos fueron paseados por diferentes sectores de la ciudad para ser homenajeado por la población, antes de ser sepultado en su isla natal y que Francia le diera su último adiós en un entierro nacional presidido por el presidente Nicolás Sarkozy.

Aimé Césaire nació el 25 de junio de 1913 en Basse Point, Martinica, una isla que entonces era colonia francesa y había padecido dos siglos de esclavitud. El primer profesor negro que hubo en Martinica fue su abuelo. Fue un estudiante aventajado en El liceo Schoelcher de Fort-de-France donde adelantó los estudios secundarios. En 1931 continua en Paris su educación superior. En 1932 fundó en esa misma ciudad El estudiante negro, una revista en la que colaboran otros estudiantes de origen africano. En sus páginas estrena el concepto de negritud como una manera de darle visibilidad a la herencia africana que estaba oprimida por el sistema colonial francés. Allí mismo en Paris conoció y estrechó un vínculo amistoso perdurable con Léopold Sédar Senghor quien sería futuro presidente de Senegal. Fue Senghor el que afirmaba que Aimé Césaire había inventado la palabra Negritud.

En 1938 Aimé Césaire recibe el diploma de la Escuela Normal Superior y escribe Cuadernos del retorno al país natal su libro más difundido en que anota lo siguiente: “Podría ser un hombre judío, un hombre cafre, un hombre hindú de Calculta, un hombre de Harlem sin derecho a voto, el hombre hambre, el hombre insulto, el hombre tortura al que en cualquier momento se puede apalear, matarlo -literalmente- sin tener que rendir cuentas a nadie..”. Y en otra parte del mismo libro añade: “Mi negritud no es un regreso ni un monumento…..es un grito de rebelión contra cualquier forma de racismo y opresión, un salto doloroso y apasionado hacia la universalidad, un arma milagrosa”.



La trascendencia de Aimé Césaire en los asuntos políticos es indiscutible y en ese campo su actividad fue incesante. Fue reelegido Diputado por la Martinica desde 1945 hasta el año de 1993, fundó el Partido Progresista Martiniqués, militó activamente por la independencia de las colonias francesas de África como Guadalupe, Martinica y Haití. Antirracista y anticolonialista declarado, fundó en 1941 la revista Tropiques al lado de su esposa Suzanne Roussi y René Ménil. Esta publicación fue perseguida y censurada.

Su Discurso sobre el colonialismo (1950), publicado en una época en que las colonias buscaban emanciparse, crispó los nervios del gobierno francés. En este ensayo, con un mensaje que tuvo relevancia internacional, hace una reflexión política sobre el destino de esos “Millones de hombres a los que se les ha inculcado sabiamente el miedo, el complejo de inferioridad, el temblor, el postramiento, la desesperanza”, esos hombres de piel negra, victimas de la opresión colonialista y el racismo como resultantes consustanciales del capitalismo y de la modernidad occidental En la Carta a Maurice Thorez, fechada el 24 de octubre de 1954, destacamos el siguiente texto: “En todo caso, es constante que nuestra lucha, la lucha de los pueblos coloniales contra el colonialismo, las luchas de los pueblos de color contra el racismo, es mucha más compleja __Qué digo, de una naturaleza completamente distinta__ que la lucha del obrero francés contra el capitalismo francés y no podría de ninguna manera ser considerada como una parte, como un fragmento de esa lucha”. En esta carta deja en claro sus reparos al Partido Comunista Francés y presenta su renuncia como militante del mismo. También contribuye de manera radical a acrecentar y a hacer más eficaces los movimientos anticolonialistas.

En 1956, en compañía de Alioune Diop, Aimé Césaire organiza en Paris el Primer Congreso de Escritores y Artistas negros. Este evento se llevó a cabo en La Sorbona y fue la vitrina para exponer ante el mundo la cultura de color. De allí surgió la revista Presencia Africana, y se fundó la Sociedad Africana de Cultura cuya misión era la de “unir con vínculos de solidaridad y amistad a las personas de cultura del mundo negro, y contribuir a la creación de las condiciones necesarias para el florecimiento de sus propias culturas”.

imagen-4108707-1.jpgLa presencia de Aimé Césaire en las luchas sociales no pude separase de su oficio de creador y poeta. El mismo se definió así: “Fundamentalmente poeta, pero poeta comprometido” Para él la literatura debía ir a la par de los cambios sociales. Su obra poética es reivindicativa y apasionada, y se inscribe en el surrealismo que lideró en Francia André Breton, quien en el año de 1943 escribió en un artículo: “La palabra de Aimé Césarie es bella como el oxígeno naciente…Su poesía se encuentra comprometida con la dignidad humana, con la plenitud del hombre y la mujer negros en el mundo coetáneo y futuro, a partir de un enfoque histórico a veces sutil y otras pleno de ideas”.

Cuaderno de un retorno al país natal fue El libro de poemas con el que Aimé Césaire se dio a conocer en el año de 1943. Otros títulos de sus libros de poemas son Sol cuello cortado, Cuerpos perdidos, Herrajes, y Yo laminar.Escribió obras de teatro como La tragedia del rey Cristobal, basada en Henri Cristophe, un drama de guerra civil de inspiración Shakespierana, y Una temporada en el Congo sobre Patrice Lumumba.

En Leergratis.com queremos rendir un sentido homenaje a la memoria de ese portentoso poeta que nos hizo amar al caribe, y que cómo el mismo se definió, fue un “negro, negro, desde el fondo del cielo inmemorial”. Extraemos de su libro Cuaderno de un retorno al país natal el siguiente texto:
Erré largamente y he aquí
que regreso al horror desertado de tus llagas.
Y viniendo me diré a mí mismo:
Y sobre todo cuerpo mío y también alma,
no os crucéis de brazos en la actitud estéril de espectador,
pues la vida no es un espectáculo, porque un mar de dolores
no es un proscenio, porque un hombre que grita no es un
oso que baila…