Ilona llega con la lluvia, Álvaro Mutis

mutisg.jpgDespués de Gabriel García Márquez, Álvaro Mutis es el escritor colombiano más conocido fuera de su país. Premio Cervantes 2001, premio Príncipe de Asturias, y premio Reina Sofía de Poesía, a este autor nacido en Bogotá en el año de 1932 y residenciado en México desde 1960, se le atribuye haber creado un personaje emblemático, considerado un hito de la literatura iberoamericana del siglo XX. Maqroll es su nombre, y el denominativo de gaviero se deriva del oficio que ejerce el encargado de una gavia, que es una vela situada en el palo mayor de las embarcaciones marinas. Un gaviero es, por consiguiente, el tripulante que tiene como tarea especifica otear el horizonte desde su privilegiada posición dentro del barco. En un sentido estricto ese apelativo le va bien a Maqroll por su condición de hombre de mar, pero también es una alusión metafórica a ese talento de visionario que lo acompaña.

Desde su poema Oración de Maqroll (1947), Álvaro Mutis incluye a este personaje en la mayoría de títulos que conforman su obra. Maqroll el gaviero, hombre de todas partes y de vida desarraigada, estará presente en Summa de Maqroll el gaviero, una colección de poemas escritos entre 1948 y 1970, en la saga de siete novelas con el título común de Empresas y tribulaciones de Maqroll el gaviero, y en Ilona llega con la lluvia, que es la novela a la que quiero referirme hoy en Leergratis.com. Aquí Maqroll es también personaje central de una aventura delirante relatada por Mutis.



La historia de Ilona llega con la lluvia tiene por escenario a Panamá, lugar donde Maqroll desembarca, después de que el Hansa Stens, el barco donde trabajaba es tomado como prenda de garantía por los acreedores del capitán y dueño, quien influido por este hecho se suicida. En tierra Maqroll se enfrentará a todo tipo de vicisitudes, mientras se hunde en el alcohol y para sobrevivir se dedica a vender joyas de procedencia ilegal, negocio al que debe renunciar para evitar el asedio de la policía. Su situación es desesperada hasta que vuelve a aparecer Ilona, una ex amante que ha desaparecido y reaparecido en su vida al vaivén de sus existencias aventureras. Desde el momento en que se lleva a cabo el reencuentro, Maqroll deja en claro, porque es él quien narra la historia, que esta mujer que llega con las lluvias de ese trópico panameño, es alguien entrañable, una amiga para el goce del espíritu y de la materia, con quien ha estrechado un vínculo solidario pero sin compromisos, asumido por ambos con total libertad.

foto20020060428180717.jpgIlona no solo llega a la vida de Maqroll para atenuar la soledad de su errancia, sino como portadora de una fórmula que podría salvarlo de la penuria económica: montar un burdel con el dinero que ella tiene ahorrado. Villa Rosa se llamará ese sitio que Ilona ha concebido para ser atendido por prostitutas disfrazadas de aeromozas de reconocidas aerolíneas. Una vez cristalizado el proyecto, la clientela estará conformada por hombres insignificantes, como es el caso de Peñalosa, un funcionario de una empresa contable que se queda tres días en el burdel rodeado de las falsas aeromozas, llorando ante ellas y sobre el hombro de Maqroll los fracasos de su vida, y el turco ciego que pese a su condición descubre la farsa del negocio, pero aún así continua disfrutando de la situación. Todo transcurre en normalidad en Villa Rosa hasta que llega Larissa procedente del Chaco. Esta mujer impresiona negativamente a Maqroll por su aura misteriosa, pero en cambio ejerce en Ilona una fascinación que crece a medida que les relata su pasado tenebroso. La historia de Larissa se remonta a la época que estuvo trabajando como dama de compañía de una vieja princesa española en la isla de Sicilia. Esta anciana le inculcó a la mujer la afición por la lectura y le transmitió la visión de unos fantasmas que desde entonces han dominado su vida. Esas apariciones que le relata Larissa a Ilona y a Maqroll, tuvieron lugar en Lepanto, el barco en el que llega a América. Allí estos personajes fantasmales le hacen visitas nocturnas. El uno es oficial del ejército de Napoleón, y el otro es un relator de la secretaría judicial del Gran Consejo de la República de Venecia. Los dos se turnan para tener relaciones sexuales con ella, de una manera tan vivida, que termina obsesionándose con los amantes y por esa causa decide permanecer en Lepanto, convertido ya en un cascarón inservible después de anclar en Panamá.

Con la aparición de Larissa, la historia de Ilona llega con la lluvia abandona su tono realista para desviarse hacia lo esotérico y lo sobrenatural, elementos que contribuyen a aumentar la intriga en el lector. Ni Maqroll ni Ilona saben dónde reside la extraña mujer, y es solo hasta el final cuando esta última lo descubre, orientada por la propia Larissa. Pero es una trampa que ella urde porque teme ser abandonada por Ilona. Cuando ésta llega al Lepanto, Larissa hace estallar un tanque de gas provocándose la muerte a sí misma y arrastrado a Ilona consigo.

Ilona llega con la lluvia es una bella novela de amor y de amistad, escrita con una prosa rica y directa. Su historia tiene el poder de atrapar al lector a medida que Álvaro Mutis nos va descubriendo la psicología de unos personajes bien estructurados, entre los que sobresalen el apátrida Maqroll y la bella y descomplicada Ilona, unidos por el profundo afecto que se profesan y por la motivación de emprender juntos las empresas más descabelladas. Pero al final su amiga vuelve a irse, esta vez para siempre, y a Maqroll no le queda otra salida que sufrir esta vez su ausencia: “Ilona muerta. Ilona, muchacha, qué golpe rastrero contra lo mejor de la vida. Empezaron a desfilar los recuerdos. Con los ojos secos, sin el consuelo del llanto, transcurrieron largas horas en ese último intento de mantener, intactas por un momento todavía, esas imágenes del pasado que la muerte empezaba a devorar para siempre”.

Para Álvaro Mutis, quien también posee una obra poética extensa, la poesía y la narrativa “son dos ríos que tienen una misma corriente…….., son dos maneras de decir una misma cosa.”