El encantador de perros, César Millán

El encantador de perros

César Millán es un encantador de perros. En realidad, es un entrenador de perros que tiene un programa de televisión y se ha hecho famoso a través de él solucionando los problemas que tienen algunos famosos con sus perros.

En su reciente libro El encantador de perros, lo que hace el mejicano es enumerar una serie de técnicas para ayudar a corregir los errores en el comportamiento de los animales que a su ves son una consecuencia de errores en el relacionamiento entre los humanos y sus perros.

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El problema más frecuente y el más importante que tiene la gente con sus perros es el de la agresividad (la de los perros). Los que da Millán son consejos realmente útiles para lidiar con las mascotas, sobre todo para poner las cosas en su lugar.

Lo que hace Millán es “reconfigurara” la jerarquías dentro de la casa, o por lo menos enseñarle a la gente algunos trucos para poder hacer que el perro actúe de forma de lograr una perfecta convivencia entre animales y humanos.

A lo largo de sus páginas, son abordados temas tales como la psicología canina, la agresividad peligrosa, el lenguaje de la energía y el poder de la manada.

El encantador de perros afirma que en la gran mayoría de los casos, es la gente la que necesita entrenamiento y no los perros, y según sus propias palabras “yo rehabilito perros y entreno a personas“. Los que tienen problemas son los dueños de los animales, como mucho se puede decir de estos perros que tiene una personalidad especial. César Millán, es un mexicano de 38 años que entró como inmigrante ilegal en Estados Unidos hace veinte años y empezó trabajando en un salón de belleza canino, donde se ganó la reputación de poder dominar a los perros más agresivos. Ahora ha hecho fortuna y de cierta forma a cumplido el sueño americano (¿o el sueño mejicano?).


Pero esto no es debido a que Millán, en su programa de televisión, exponga teorías particularmente brillantes (o extravagantes) sobre el líder de la manada, el lenguaje de la energía, etc, si no que ha popularizado lo que nos diría cualquier veterinario experimentado.

Se nota que, si bien Millán no es un veterinario, ha sabido procurarse los conocimientos para convertirse en un técnico extremadamente competente. El problema está en que la gente a veces humaniza a los perros, los trata como seres humanos (porque está muy sola, necesita compañía…), hasta les habla tratando de hacer que entiendan razones. Todos hemos visto a esas personas, en la calle, en nuestras propias casas, en el espejo…

Lo que dice Millán es que el hombre debe ser y actuar como el líder de la manada y no “hablar” con el perro para explicarle lo que debe hacer: debe comunicarse con el perro de forma que éste pueda decodificar correctamente los mensajes. Muchas veces humanizamos a los perros, pensamos que tienen una psicología humana, y ese es un error. Debemos comprender su psicología porque así sabremos cómo relacionarnos con ellos.

Aunque no tengamos una mordida muy poderosa somos más inteligentes que los perros y ellos tienen una psicología (si es que se puede usar esa palabra) muy sencilla, nosotros les complicamos las cosas por no entender su lenguaje.

No comprendemos que hay diferencias fundamentales entre la mente de un hombre y la de un animal: por ejemplo, un perro puede sentir miedo por una amenaza inminente: la mano que va a golpearlo, pero no puede sentir miedo por el avance del cambio climático.

Un perro puede indigestarse, pero será incapaz de decidir comer de forma saludable. Los perros no tienen nuestro concepto del tiempo no pueden pensar en qué van a hacer mañana, ni sentir nostalgia o esperanza…

El libro está basado en el programa de televisión y ofrece todos los trucos y técnicas para corregir la conducta de la mascota.

Posee abundante información que aunque parezca muy simple a veces las perdemos de vista. Por ejemplo, antes que nada el perro es un ANIMAL, no un ser humano. Un animal que pertenece a una ESPECIE y dentro de ella a una RAZA con características propias. A su vez tiene una PERSONALIDAD que es única.

el-ecantador-de-perros.jpg El libro también nos da trucos para mejorar la convivencia con nuestro mejor amigo. Uno de esos trucos es cómo debe ser el encuentro con el perro: lo mejor es aplicar cierta indeferencia ya que el contacto, si el perro está nervioso, tiende a mantener ese estado. Una vez el perro se ha calmado se lo puede acariciar y tratar de mantenerlo tranquilo y sumiso. Luego que el perro está clamado se puede conseguir lo que se desea del él.

Este libro está dedicado a las personas que tienen dificultades con sus perros, pero no deja de ser una lectura agradable para todo aquel amante de los animales.

Leyéndolo los dueños de perros aprenderán cómo convertirse en el auténtico jefe que sus mascotas necesitan. Esto que podría parecer una afirmación machista, no lo es, simplemente es la realidad. El perro lleva en sus genes cómo ha de desarrollarse su comportamiento. Necesita identificar a su amo con el líder de la manada, si esta identificación falla la relación se vuelve caótica.

Pensemos por un momento que, si bien el perro es un animal doméstico, algunos miles de años no han sido suficiente para cambiar su información genética. Y un departamento con dos habitaciones en el medio de una ciudad no es el habitat natural de un animal.

Imaginemos que llevamos al perro a vivir en el medio del polo norte con una familia de pingüinos. Seguramente tendrá ciertas dificultades para adaptarse. Lo mismo sucede con el perro en nuestras casas.

Los problemas de la gente con sus mascotas son variados, pero el principal es la agresividad (que a su vez es la especialidad de encantador de perros), ya sean perros agresivos que no aceptan las visitas, que se vuelven locos para intentar proteger a sus amos, que han desarrollado demasiado su instinto protector y se vuelven agresivos hacia los visitantes.

En cambio, hay algunos extraordinariamente asustadizos. Otros muy activos, que no se quedan quietos en ningún sitio o que no dejan de ladrar o que giran como un trompo persiguiéndose su propia cola. A otros animales le molesta que los toquen. Otros se orinan en la alfombra, otros tienen miedo a las baldosas brillantes (comportamiento compulsivo). A otros no hay manera de sacarlos de la cama. Hay perros impulsivos, desobedientes o irritables, etc.

Pero aunque la gama parezca muy variada, parte del éxito y la solvencia en el trabajo de Millán, está en que los problemas de los perros con sus amos tienden a repetirse y en realidad lo único que cambia es el nombre del animalito. Las técnicas a aplicar son las mismas para los millones de personas que piensan que son los únicos en el mundo que tienen problemas con la agresividad de su perro…

El libro está dividido en nueve capítulos y es de una lectura fácil y agradable ya que no es nada técnico ni engorroso.

César Millán nos ofrece técnicas prácticas y necesarias para entender cómo ve el mundo nuestro perro y qué es lo que necesita. Al saber esto, la convivencia con el animal será más agradable.

Pero alguna vez tendríamos que pensar en qué es lo que necesita el perro. Nosotros le damos un sitio donde dormir, comida, afecto… pero ¿es eso suficiente? ¿Es lo adecuado para ellos? ¿Qué es lo el perro necesitan realmente? ¿El perro nos necesita o nosotros lo necesitamos a él?