Mientras escribo, Stephen King

El de hoy es un libro sobre la escritura cuyo autor reniega de los libros sobre la escritura. Con Mientras escribo, Stephen King intenta aconsejar a los escritores principiantes y, a la vez, seguir el consejo de sus amigos, quienes le propusieron este proyecto.

Mientras Escribo, Stephen King

El libro, se divide en tres partes. Una primera bajo el título de “Currículum vitae”, en la que el autor hace un repaso de su vida, desde su primer recuerdo hasta su consagración como autor y donde podemos apreciar sus estudios, sus primeros trabajos (como los artículos en la revista local de su hermano), su crítica a la generación beat, su vida de pareja y sus problemas económicos para vivir de la literatura. La segunda, titulada como “Escribir”, explica, de forma casi esquemática, las ideas principales del autor sobre la literatura: empieza proponiendo la organización de uno mismo mediante la creación de una caja de herramientas (compuesta por diccionarios, diccionarios de sinónimos, etc) y va repasando los elementos de la narración, como la descripción o el diálogo, hasta llegar al tema peliagudo de la edición. Por último, bajo el título de “Vivir” y narrando su batalla personal contra la muerte (el accidente en una carretera que pudo costarle la vida), cierra el libro.

En mi opinión, si bien es un libro interesante, no lo considero esencial. Para empezar, la autobiografía resulta interesante, pero no me parece más allá que un recurso anecdótico con el que empezar un libro de este estilo (y que puedes saltarte si te apetece). En cuanto al segundo capítulo (lo único realmente importante a mi juicio), pierde fuerza si tenemos en cuenta que las herramientas que propone el autor han sido concebidas para la narrativa inglesa. Stephen King muestra preferencias por las frases largas y ordenadas de la literatura inglesa, pide credibilidad en los diálogos (y este puede ser uno de los únicos consejos que me han ayudado, de forma personal) y rechaza los adverbios acabados en mente. Obviamente, para los escritores en castellano sólo ofrece unos cánones extranjeros para escribir novelas redondas en mayor o menor medida comerciales. Por último, no le encuentro sentido al último capítulo, a no ser que lo hubiera colocado en su “Currículum Vitae”. Aunque es de agradecer el mensaje final del autor hacia los lectores, no creo que este libro sea su sitio.

En conclusión, con Mientras escribo Stephen King cumple y deja unos pequeños consejos para todo el que tenga un interés por la escritura. Deja algunos ejercicios interesantes (más bien pocos, aunque se le aplaude la idea) y así cierra un interesante libro que nunca, nunca, debe tomarse como un manual indiscutible.

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