Un Puente Hacia Terabithia, Katherine Paterson

Jess vive en un pequeño pueblo norteamericano aburrido, cuando conoce a Leslie, todo cambia, los aires de intelectualidad que aporta ésta a su vida hacen que desarrolle su creatividad, dormida hasta ahora.

leslie-en-puente-hacia-terabithia.jpgHace unos meses se estrenó en las pantallas españolas una película que, como la inmensa mayoría de las que están basadas en libros, se toma “demasiadas” licencias en cuanto a la adaptación que hace el guión de la historia original. Cuando se estrenó en EEUU y aquí nos llegaron imágenes del rodaje y tráilers, pensé que no tenía nada que ver con el libro, sino que era una coincidencia en el título. ¿Por qué? Pues porque el Puente hacia Terabithia que yo leí a los doce años no tenía nada que ver con los fotogramas que aparecían publicados.

La verdad es que siempre cometo el mismo error: elijo los libros por su título, aunque a veces la cosa funciona mejor que otras. Un autor que pretenda venderme su obra, tan sólo tiene que ponerle un título sugerente. Y la verdad es que Un Puente hacia Terabithia es uno de los mejores que he oído. Me hace pensar en las aventuras que se esconden tras ese nombre extraño, en las posibilidades que se abren ante cada persona que decide cruzar un puente, entre otras cosas, porque ese puente es la metáfora de la vida difícil y aburrida que les depara la sociedad actual a los niños, y Terabithia es un lugar donde poder desarrollarse como verdaderamente se desee. ¿Verdad que apetece leerlo?


Jess es un chaval normal y corriente que se esfuerza en ser más rápido para poder entrar en el equipo de atletismo del colegio. Cuando por fin participa en las pruebas, descubre horrorizado que no sólo no es el más rápido sino que le ha ganado una chica. A pesar de este principio tan diferente, Leslie, la ganadora de la carrera, es hija de unos intelectuales que acaban de mudarse al pueblo, y Jess, que está acostumbrado a un sitio en el que la creatividad se valora negativamente, se hacen inseparables y ella le introduce en el mundo de fantasía en el que pueden ser lo que deseen. Su lugar de encuentro es Terabithia, una pequeña isla en medio de un arroyo que está cerca de sus casas, pero a la que sólo se puede acceder columpiándose en una cuerda sujeta a un árbol. Como Jess no sabe de qué manera se comportan los reyes del mundo de Terabithia (y él es uno de ellos) Leslie le presta sus libros de Las Crónicas de Narnia, que permitirán volar todavía más alto a la imaginación de los dos amigos, pero que no deja de ser meramente anecdótico, aunque en la película ésta parte es la más desarrollada.

En un determinado momento, aparece en el colegio una profesora de música un tanto atípica, pues es hippie (la historia ocurre en los setenta), y Jess se deja “seducir” por ella, por su inteligencia y su forma de ser. Leslie se siente celosa porque él pasa más tiempo con la profesora que con ella en Terabithia, y terminan discutiendo. Entonces Jess es invitado a una exposición en otra ciudad por la Srta. Edmunds y le pide permiso a su madre, pero ella está medio dormida y no se entera, posteriormente, la desgracia se cierne sobre Terabithia… No cuento más para no desvelar el final, pero es un libro muy recomendable para los jóvenes, por todas las enseñanzas que se desprenden de él, y por toda la emoción que se concentra en sus últimas páginas. Un verdadero tesoro literario.

puente-hacia-terabithia.jpgEn el filme podréis encontrar unas imágenes fantásticas (creadas por ordenador), pero os aviso que el libro está centrado en la relación entre Jess y Leslie, pues mientras ella desarrolla su personalidad gracias a su riquísimo mundo interior, Jess era una persona mucho menos imaginativa antes de conocer a Leslie, e incluso ocultaba su pasión por el dibujo hasta que cruzó a Terabithia. Sin duda, yo me quedo con el relato menos “fantástico” del libro, porque es enriquecedor desde el punto de vista de Jess, con el que en principio la mayoría de la gente se sentiría identificada, pues todos hemos conocido a alguien que nos ha descubierto que podemos ser lo que queramos, sólo hay que intentarlo.

Evidentemente, en el mundo del cine, sobre todo del comercial, la historia de dos niños que son amigos, no tiene mucho tirón, por eso (imagino) han adaptado tan libremente el libro a la ficción cinematográfica. Y es indudable que en la actualidad una película no tiene éxito si no va precedida en los títulos por las palabras “de los productores de…” o “con el equipo técnico de cuyas manos salió…”.

Katherine Paterson escribió esta historia en 1976, y desde entonces se ha convertido en un referente de la literatura americana, pero en España no ha tenido el mismo éxito, pues si bien está publicado aquí desde hace mucho tiempo, existen pocas referencias en cuanto a él. Como anécdota diremos que el nombre del mundo imaginario de Leslie y Jess está inspirado en las Crónicas de Narnia, pues existe una isla mencionada en El Príncipe Caspian y La Travesía del Viajero del Alba llamada Terebinthia.

Otra vez os presento una reseña de una obra para jóvenes, pero es que los libros juveniles son los que mejor sabor de boca me dejan, nunca viviré la vida tan intensamente como cuando era adolescente. En esa época, terrible y genial a la vez, se magnifica la desgracia, pero también las alegrías, la ilusión y las relaciones. Si os interesa, Alfaguara, por ejemplo, lo tiene editado en España, y el año pasado Planeta hizo lo mismo. Tiene una historia tan profunda que me marcó durante mucho tiempo después de haberlo leído.

Foto 1:davizmovie en flickr

Foto2: Belvís en flickr