La máscara de Antón Chejov

En el cuento La máscara de Chejov, cinco intelectuales de conducta aburrida son importunados en la sala de lectura por un millonario ebrio, disfrazado de cochero. Mientras este industrial molesta a los intelectuales y les pide que dejen la sala para gozar de dos mujeres, ellos creerán que es un simple matón. Viene la policía pero el millonario influyente da a conocer su identidad saliéndose con la suya.

Antón Chejov (Rusia, 1860-1904) presenta personajes arquetipos de la condición humana, con mucha gracia y humor. Enfrenta a seres disímiles en su ficción sin perder el punto de vista de cada uno de ellos. En su cuento La máscara, enfrenta en una discusión a un camorrista que bromea a cinco intelectuales invadiendo una sala de lectura con dos mujeres. Este hombre es alto, fuerte y entra disfrazado, al darse a conocer todos le guardan respeto porque es un industrial filántropo conocido.

Los sucesos ocurren en un baile de disfraces, en un club social, donde los cinco intelectuales se sienten importunados por las bromas de Platigorov, disfrazado de cochero con sombrero de plumas de pavo real. Lo creen un vil matón y le increpan sus desplantes, pero el durante la chanza solo interpone el pretexto de su fuerza física para hacer lo que quiera. Al mostrar su identidad de millonario amante de la cultura, los intelectuales se portarán amables acompañándolo a que suba a un coche.

El disfraz: Chejov menciona varias veces el adorno de plumas de pavo real, ya que el industrial está fanfarroneando o pavoneando en la chanza. Como se siente seguro de su posición social, no se intimida cuando uno de los intelectuales resulta ser el director del banco, Yestiakov; tampoco se retira cuando viene un pequeño mozo a pedirle que se retire, ni el viejo oficial de policía Evstrat Spiridónovich, quien llama a todos los policías del club y sienta un acta.

Sólo en el momento de encarar a todos los policías y ver a la gente que paró el baile por presenciar el altercado, Platigorov se quita la máscara y se deja ver borracho. Este industrial ya era conocido en la ciudad por sus escándalos, quería pasar desapercibido disfrazado con las dos mujeres en la sala de lectura. Todos se retiran y le ceden la sala, en señal de acatamiento a su rango social. Platigorov cierra la puerta para divertirse con las mujeres, saliéndose con la suya.



El disfraz sirve para irritar a los intelectuales que leen periódicos apaciblemente. Ellos no tienen el valor para pelear con un hombre forzudo como Platigorov, solo gritan ante sus burlas y sus ofensas como tirar las revistas de la mesa, o quitarles el periódico y romperlo. La fuerza física es parte de su poder, respalda la firmeza de su voluntad, de por sí asegurada por su posición social. Si hubiese sido sólo un camorrista, los policías lo habrían reducido. Su disfraz le confiere el rol de la vanagloria.

Los roles en la fiesta: Los intelectuales del cuento no gustan del baile, se encierran en la sala de lectura, a pesar de tratarse de una fiesta para conseguir pareja, son los aburridos, los apáticos y los faltos de hombría para exigir respeto. Platigorov tiene el rol del hombre vital, del tipo divertido que sabe aprovechar la fiesta, del escandaloso influyente que puede atropellar al resto. Las dos mujeres sólo son un indicador de su poder, este millonario despliega más hombría, su Eros alcanza para dos damiselas.

A la sala de lectura llegan sones de la música, y su ventana deja ver el movimiento de gente disfrutando de la fiesta. Aunque hay silencio para la lectura, no es la actividad dominante en la fiesta. La gente está bailando y disfrutando, sólo los intelectuales están sentados sin disfraz ni antifaz. El baile representa la oportunidad de socializar en la vida, de hacerla productiva y de estar de acuerdo con la ocasión. Los aburridos son mal vistos, por eso se apartan del grupo festejante.

Los intelectuales estaban en su derecho de leer, la influencia del millonario arruina sus planes y el temor a confrontarlo por su ventaja física los cohíbe mientras creen que es un simple provocador. En los cuentos de Chejov se destacan las diferencias sociales, los vicios y mediocridades del ser humano. La irrupción de Platigorov expande el dominio del gozo sobre el intelecto, al convertir la sala de lectura en un bulín con la anuencia de todos, porque no osan desafiar al hombre importante.

El poder: Los intelectuales siempre se miden en su reacción, mientras creen que el millonario es un peligroso camorrista sólo actuarán de palabra, a pesar de ser cinco contra uno. Cuando Platigorov se descubre actuarán con sumisión y servilismo cuando Belebujin, el tesorero de la junta de los huérfanos le ofrece buscarle un coche para que regrese a su casa y todos ellos lo apoyan para que no tropiece camino al vehículo. Se tiene miedo al enfado del poderoso, el puede molestar, nadie más.

La policía también está dominada por el poder económico, solo evita el enfrentamiento pero no sanciona al responsable por no contrariar el orden establecido social ni la relación de poder en la ciudad. Yestiakov dice al policía que lo vio reír en el coche y que por ello ya no está enfadado. El enfado del millonario implicaría la pérdida de respeto social, poner en juego la profesión y el trabajo, algo más demoledor que recibir un simple golpe de un bravucón.

Yestiakov tiene que pasar de la máscara de la ira a la risa para festejar la broma de Platigarov y no exponer su trabajo. La tranquilidad para estos intelectuales es mantener su nivel de vida sin contrariedades y no ganar enemigos poderosos. El disfraz sirve para ocultar el poder social de Platigarov ya que se viste de cochero, un puesto humilde. Solo quitándose el antifaz actualiza su verdadero poder, que es asumido por los miembros de la comunidad presentes en el baile.

Conclusión: Los intelectuales ceden al capricho del millonario influyente, ya que ni la policía se atreve a arrestarlo por desacato. Platigarov es un industrial que actúa de modo festivo, uniformizando los espacios. En el baile, el está a tono con la reunión porque la disfruta, cuando desea privacidad para liberar su Eros desafía a los intelectuales con su fuerza y aspecto físico, el que solo representa parte del poder que disfruta su persona. Su suerte se mantiene por el consenso social de tolerarlo y no contrariarle.

Fotos:

“chejov” de elpurocuento.com

“chejov” de ruidodelasnueces.com.ar

“antifaz” de periodicortazar.nireblog.com

“P000251f_2_pavo_real1_CH” de ar.geocities.com