Poema la patria de Julio Cortázar

El poema La patria de Julio Cortázar cuestiona la viabilidad de la nación argentina, en un ambiente social dividido por el racismo. Los blancos segregan a los ciudadanos negros o aindiados con el resultante desprecio del folklore, compartido por la conciencia de Cortázar. Solo el paisaje diverso se acepta positivo, más no la pluralidad racial, que se siente incómoda en los sectores privilegiados.

Julio Cortázar

Julio Cortázar

Julio Cortázar mantuvo el tono lúdico de su prosa en sus poemas, aunque algunos de estos perdieran por momentos la soltura al sobrecargarse de discursividad. Su poema La patria muestra el juego de tensiones al interior de la nación argentina, como los blancos que odian a los negros, vale decir en argot argentino, los mestizos que tienen más rasgos de indio que de blanco, los cabezas negras, por su cabello negro, y propone que estos “negros” marginados desean llegar a ser tratados como blancos.

Revalora el paisaje variado de argentina, pero como hijo de argentinos nacido en Bélgica, defiende la vertiente europeizante de Argentina, a este fin desecha el folklorismo exacerbado, porque quiere que predomine la influencia europea en el arte para hacerlo totalizante. Por otro lado, ataca a Perón, lugar común de la queja de escritores argentinos, critica la pobreza de los ciudadanos sin vapulearla, como una motivación de la tristeza y melancolía del pueblo argentino.

Los logros y fracasos de los argentinos: Este poema busca ser una historia de vida del país argentino, puesto como personaje de ficción. Los argentinos destacan en cultura y deportes como el boxeo y el fútbol, tienen en época de Cortázar al célebre piloto de carreras Fangio. Junto a la actualidad de su tiempo, menciona el rasgo negativo del pasadismo, del estancamiento en los monumentos sin proyectarse a futuro. Este poema es como un manifiesto de la nueva argentinidad.

Parece que Cortázar provocara a sus compatriotas, pero en el fondo solo esta siendo sincero. Hay un exceso al decir “el poncho te lo dejo, folklorista infeliz”, pero en el fondo es una defensa de la dirección de la literatura argentina hacia la temática urbana. Es como lo que planteó Sábato: “No por ser sudamericanos, nuestros sueños tienen que ser pintorescos.” Este es un grito contra el encasillamiento. Muchas veces el folklore se impone a la fuerza desde la escuela, en actuaciones escolares solemnes.

Retomando a Sábato, la ficción no está obligada a referirse al medio rural del país del escritor Latino, esta puede variar la temática, pues el arte, busca sacar lo humano de cada autor y cada pueblo, al margen de taxonomías impuestas por visiones que se creen superiores. El escritor no puede tener límites por razones geográficas, sin embargo en Cortázar faltó valorar más positivamente el folklore latino, muestra de ello fueron sus furibundos ataques a José María Arguedas de Perú.

Juan Domingo Perón

Juan Domingo Perón

El argentino triste y contrariado: Es común en la literatura argentina, mostrar a un ciudadano de raíces europeas contrariado por su sensibilidad o triste ante situaciones que desea mejorar pero exceden sus fuerzas. La caricatura de esta representación son las telenovelas argentinas, donde estos hombres y mujeres tienen cara de circunstancia, hablan alterados, discuten entre sí como si estuvieran a punto de pelear. Esta versión sobreactuada refleja la psicosis de sentir temor por perder el liderazgo étnico.

El racismo en Argentina es fuerte, a pesar que los “negros” son minoría, no es como en Perú o Bolivia donde la masa de ascendencia indígena es mayor y ya está incorporada al mercado laboral y comercial, aunque todavía allí se les margine, junto a los negroides, de raíz africana, y se prohíba su ingreso a restaurantes y discotecas de lujo. Los “negros” en Argentina no buscan el enfrentamiento con el blanco, pero saben que están excluidos de la mayoría de oportunidades, esta etnia prefiere un arte más popular.

Estas tensiones raciales se reflejan en los partidos políticos, pues este poema critica el caudillismo y la demagogia. La pena surge en Cortázar del desencuentro, de la dureza de las fisuras, aunque inconcientemente las soporte. No hay unidad social porque la población no es homogénea étnicamente, aunque si hay una conciencia del orgullo por los logros de la nación Argentina como el deporte, la ganadería, el avance tecnológico, sin embargo la pluralidad solo es aceptada en lo tocante al paisaje no a la raza.

La lógica de la fisura: Es casi imposible que un país no tenga fisuras entre su población, si recurrimos a la historia, los países de América son repúblicas recientes, donde a pesar de estar los derechos fundamentales reconocidos en la carta magna, falta una efectiva democratización en la práctica. En estos países el predominio de un grupo de poder tiene raíces étnicas, de allí la necesidad de mantener la fisura, de recortar el acceso a la ley y a mayores beneficios a los marginados.

Cortázar en su juventud

Cortázar en su juventud

Este mecanismo se hace parte de la conciencia colectiva, los privilegiados deben hacer sentir su ventaja a los marginados y estos ser concientes de la distancia ante la ley y la democracia participativa. La fisura busca que al interior de la ciudadanía halla una dicotomía de “blancos” y “negros”, donde el progreso y la movilidad social estén mediatizados por criterios racistas. Viendo televisión argentina en esta época, nos damos cuenta que esta fisura sigue en pie, ojalá halla un atenuante en el futuro.

Este poema recoge algo del lunfardo, argot de la clase baja argentina. Con ello mantiene el tono lúdico y siembra otra dicotomía entre intelectual y marginal. El problema de la fisura cuando es exacerbada es que quita riqueza cultural a la patria, no todos los argentinos son racistas, pero este problema esta aun por resolverse en la agenda de su nación. Si Cortázar no lo hubiera expresado así en este poema, sería más difícil extrapolar este tema a la trascendencia de la cultura y del arte.

Conclusión: Cortázar en su poema La patria es conciente de que la argentinidad se ha construido en base a fisuras bien enraizadas, especialmente de orden racista, donde el hombre aindiado es el “negro”, el ciudadano de segunda, marginado por el grupo de poder blanco. Cortázar ayuda a enunciar el problema pero no a superarlo, pues el era partícipe del rechazo al folklore latinoamericano, al que desvaloraba con aires de superioridad sin haber hecho un fuerzo de aceptar la variedad en Argentina.

Su acierto es descubrir el orgullo común de blancos y negros por los éxitos de su país, sin embargo teme que esto se vuelva una exhibición burda de patriotismo, y antes de buscar conciliar la diferencia racial, toma el camino más fácil de aceptar la diferencia geográfica como una variedad positiva para argentina.

Imagen Cortázar1: Ferbr1 en Wikipedia
Imagen Cortázar2: Claudio Elias en Wikipedia
Imagen Perón: Roblespepe en Wikipedia