Crónicas Marcianas, Ray Bradbury

Con seguridad, no tienen razón los que afirman que Ray Bradbury (Illinois, 1920) es autor de un solo libro (refiriéndose a Fahrenheit 451). Es cierto que Fahrenheit 451, que cuenta con una espléndida adaptación al cine por parte de François Truffaut, es la más conocida por su influencia posterior y el tema que trata, que junto con Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley y 1984, de George Orwell, forman una serie declarada de forma unánime como la más brillante ucronía político-social del siglo XX.
Todo el mundo asocia Bradbury a Montag, a quemar libros y a aprendérselos de memoria, sin duda infravalorando su primera novela: Crónicas Marcianas.
Además, Bradbury cuenta con las colecciones de relatos El Hombre Ilustrado, Las Manzanas Doradas del Sol, El País de Octubre y Remedio para Melancólicos, todas ellas de gran nivel, y con la agradable y estimable novela El Vino del Estío.
Por todo ello, Ray Bradbury es un autor que siempre hay que tener en cuenta, y sin duda la mejor forma de empezar a leerle es disfrutando de Crónicas Marcianas, un conjunto de relatos aparentemente inconexos sobre la colonización de Marte, ambientados a principios del siglo XXI (se escribieron entre 1945 y 1950).
Es difícil elegir cuál es el mejor relato, pero innegablemente el llamado La Tercera Expedición es el más conocido por su tono moralista y porque llega directamente al alma del lector, ahondando en sus miserias, en sus sentimientos y sus tristezas. En tan sólo unas páginas, Bradbury muestra cuáles son las debilidades del ser humano, cuando un grupo de astronautas llegan a Marte y aparentemente el planeta está habitado.
La actualidad de la mayoría de los relatos es alucinante. Por poner un ejemplo, el relato Los Pueblos Silenciosos es tan cruel como realista, y tiene un evidente homólogo en la sociedad de hoy en día. Termina de forma brillante con El Picnic de un Millón de Años, dándole al libro un sentido de tiempo circular, acabando donde empieza, formando un ciclo.


La lectura de Crónicas Marcianas es por tanto un viaje al interior de uno mismo, sirviendo la ambientación de ciencia ficción como la excusa perfecta para analizar la infelicidad del ser humano, sus miedos, en concreto al temor de lo desconocido, y todo ello a base de la soledad del planeta colonizado, la relación humanos-marcianos con grandes altibajos, la trascendencia, el papel del ser humano en el universo…
Lo más admirable de Bradbury es que va tocando todos estos temas y más aún, con sutileza pero con profundidad, de forma que el lector toma como muy verosímil una fantasía imposible. Bradbury pretende afectar al lector con sus historias, y juro que lo consigue.

Ahora la editorial Minotauro, que pretende sacar oro de libros que llevan décadas en el mercado, ha lanzado una edición especial de la novela, en su serie 50 aniversario.