El mago de Oz convierte en oro todo lo que toca
Definitivamente, el mundo literario es injusto con algunos escritores: mientras ellos pasan a un oscuro segundo plano, la obra que crearon se convierte en un éxito universal, mil veces llevado a los escenarios, al cine o a la pequeña pantalla. Pensemos, por ejemplo, quién recuerda a Gaston Leroux, autor de ‘El fantasma de la ópera’, que sin embargo ha sido convertido en película varias veces, en serie de televisión e incluso en un triunfante musical.
Algo parecido le ocurrió a Lyman Frank Baum (Chittenango, Estados Unidos, 1856-1919), creador de ‘El maravilloso mago de Oz’, una obra que parece tocada por la varita del taumaturgo que le da título a juzgar por la cantidad de dinero que aún hoy continúa generando a quiénes se deciden a adaptarla a las diversas disciplinas artísticas.
En cambio, pocos recuerdan que …









